lunes, 14 de junio de 2010

La segunda ola británica

por Santiago Pérez Chiconi
A mediados de los ’90 se originó en Inglaterra, con Oasis y Blur a la cabeza, una destacada escena musical que recibió el nombre  de “Brit Pop” y que sirvió para devolverle a la isla la hegemonía del rock mundial, que desde hacía varios años ostentaban los Estados Unidos gracias al heavy de Metallica y Guns N’ Roses y la movida grunge de Nirvana y Pearl Jam. He aquí un repaso de los 10 mejores discos de esa corriente, que sirvieron en aquellos años para reparar el orgullo herido de los británicos.

1. Oasis - “(What‘s The Story) Morning Glory?” (1995)

Este álbum llevó el rock indie británico del ghetto a las masas, y provocó que la  relegada música inglesa vuelva a captar la atención mundial que venían acaparando las bandas estadounidenses del grunge. Impulsó cambios culturales en la sociedad británica, haciendo que de la noche a la mañana decenas de miles de jóvenes adopten el corte de pelo de los Gallagher, sus características vestimentas -en especial sus anoraks (camperas)-  e incluso copiaran la graciosa forma de caminar del vocalista. Dio lugar a los shows más grandes de la historia del rock inglés realizados en el parque de Knewborth ante una multitud de 125 mil personas (250 mil en el acumulado) con los que la banda coronó su gira de presentación. Y nos dejó las inmortales “Wonderwall”, “Don´t Look Back in Anger” y “Champagne Supernova”. Por todo esto no existe otro álbum que pueda ocupar este lugar.

2. Oasis - “Definitely Maybe” (1994)

La movida que iba a conocerse como brit pop venía cocinándose desde finales de los ’80 pero no terminó de definirse hasta que Oasis irrumpió con esta maravillosa colección de canciones que marcaron su debut discográfico.”Live Forever” quizás sea la canción que uno debería tomar para resumir toda esta corriente musical Pero con este trabajo los de Manchester además entregaron las mejores canciones rockeras de su carrera, como “Cigarrettes & Alcohol”, “Rock & Roll Star” y “Supersonic”. Y superaron a The Beatles al lograr el disco debut más vendido en el Reino Unido, aunque ese récord luego dejó de pertenecerles.

3. Blur - “Parklife” (1994)

Si bien la banda liderada por Damon Albarn editó un puñado de discos destacados, fue con éste que lograron sintonizar perfectamente con el sentimiento de orgullo herido que atravesaba a la sociedad inglesa de mediados de los ’90, invadida por la hegemonía cultural y musical norteamericana. Fue así que al cantante de Blur se le ocurrió escribir en respuesta un álbum reivindicando las costumbres y quehaceres cotidianos de la vida británica que, sumado al éxito del histriónico y bailable single “Girls & Boys”, los llevó a la estratósfera. Pero pronto la buena vibra iba a menguar cuando decidieron embarcarse en esa ridícula guerra de popularidad con Oasis.  De todos modos fueron la otra gran punta de lanza de este movimiento.

4. Manic Street Preachers – “Everithing Must Go” (1996)

En medio de la traumática situación de haber perdido a su líder, el guitarrista rítmico y letrista, Richey Edwars, fue realmente increíble que los MSP hayan podido crear su disco definitivo. Tras sus inicios punks, los galeses dieron un vuelco a su sonido en medio de la ola brit pop y lograron un álbum memorable, con canciones plagadas de orquestaciones que le suman toneladas de emotividad a la dolorosa desaparición de su amigo. Se destacan la gloriosa “A Design For Life”, el tema que da nombre al disco, “Kevin Carter”, “No Surface All Felling” y la acústica “Small Black Flowers That Grow in The Sky”, sólo por mencionar algunas. Fue el álbum más vendido del ’96 en el Reino Unido e incluso llegaron a disputarle popularidad a bandas como Blur y Pulp. Pero misteriosamente no lograron trasladar ese nivel de adhesión fuera de los límites de la isla.

5. Pulp-“Different Class” (1995)

La banda de Jarvis Cocker había editado una buena cantidad de cd’s sin demasiada repercusión hasta que el avance de Oasis y Blur inspiró al vocalista para crear la mejor obra de su carrera. Por encima del resto de las canciones del álbum se destacan los descomunales singles “Disco 2000” y “Common People”, que fueron celebrados por la multitud que asistió al festival de Glastonbury ’95, donde la actuación de Pulp -incluídos en el cartel a último momento- significó su coronación. Esas canciones marcaron a una generación y si bien la banda editó dos años después el respetable sucesor “This is Hardcore”,  el momento de gloria ya había pasado.

6. The Verve - “Urban Hymns” (1997)

The Verve aprovechó el declive que comenzaron a mostrar Blur y Oasis en 1997 para editar el último disco importante del brit pop. La canción que les facilitó las cosas fue la célebre “Bitter Sweet Simphony”, pero resultó ser que lo más recordado del tema, esa melodía de cuerdas que servía de intro y continuaba de fondo durante todo el track, se parecía demasiado a una composición de los históricos Jagger y Richards. Para zafar del plagio el cantante Richard Ashcroft y compañía debieron abonar una suma de dinero a la dupla de los Rolling Stones. Más allá de eso, el disco traía también los simples “Lucky Man”, “The Drugs Don’t Work” y “Sonnet” que treparon a lo más alto de los charts ingleses. El CD se completaba con un puñado de lisérgicos temas que no hubieran acaparado la atención de demasiada gente si no hubieran estado acompañados de las canciones mencionadas.

7. Suede – “Coming Up” (1996)

Antes de que Oasis y Blur inundaran las primeras planas de las revistas, Suede había sido la primera banda británica en recibir el reconocimiento de la crítica y buena parte del público, al editar en 1993 un excelente disco homónimo, cuando aún no se había acuñado el término brit pop. Por esa razón el álbum queda fuera de este conteo. Pero más tarde -y luego del oscurísimo “Dog Man Star” (1994) y el reemplazo del guitarrista Bernard Butler por el entonces joven de 17 años, Richard Oakes- el cantante y líder Brett Anderson concibió este disco accesible y pegadizo. Y así fue como reimpulsó a la banda, de la mano de los singles “Trash” y “The Beautiful Ones”, con los que dio lecciones de perfección y elegancia en el arte de la composición. 

8. Elastica- “Elastica” (1995)

Cuando el brit pop ya se ubicaba en la cresta de la ola, la banda liderada por la cantante y guitarrista Justine Frischmann, por esa época novia de Damon Albarn, cosechó un notable (pero efímero) suceso con el disco debut de Elastica. La canción con mayúsculas del álbum fue sin lugar a dudas la famosa “Conection”, aunque tuvieron otros temas de calidad como “Line Up” y “Sttuter”.

9. Supergrass – “I Should Coco” (1995)

Recién cuando dieron a conocer el cuarto single de su disco debut, la canción adictiva y tan Beach Boys “Alright”, Supergrass recibió la aclamación del público y logró hacerse un nombre en la escena del rock británico. Montados en el éxito de esta corriente musical, la banda de Oxford aprovechó la situación con este fresco y juvenil disco, aunque cuando a fines de los ’90 la ola comenzó a descender tuvieron el tino de ingresar en una madurez artística que los consagraron como un grupo con gran credibilidad.

10. Echobelly – “On” (1995)

Otra banda de brit pop con cantante mujer, la dulce Sonya Madan, que supo lograr un fuerte, pero poco durable, éxito en aquellos años. Su segundo disco (que trepó al cuarto puesto del chart británico, peleando palmo a palmo con los trabajos editados ese año por Oasis, Blur y Pulp) los mostró con una madurez creativa plasmada en las gemas pop “Great Things” y “King of the Kerb”. Por su parte, la oscura “Dark Therapy”, acompañada por un hermoso y ambiental video clip, rozaba la perfección.

Foto: soundbites.typepad.com

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