por Pablo Sieira
John Lennon dijo una vez: "Antes de Elvis, no había nada". Con esta frase, un símbolo del rock elogió al patriarca de toda la movida. Por eso la nobleza del rock&roll decidió que el reinado de Elvis Presley continuara aún después de su muerte, el 16 de agosto de 1977. Es el eterno tributo al hombre que inspiró, directa o indirectamente, a todos los que lo precedieron. Aunque la música rebelde y libertina evolucionó a mediados de la década de 1960 y pareció dejar atrás a su primer gran exponente, todos los que dieron forma musical a los principios de paz, amor y muerte al sistema nunca ocultaron su admiración por Elvis. El trono nunca quedó vacante, porque El Rey nunca murió.


